lunes, 23 de abril de 2012

Reflexión.

¿ Podemos hacernos una idea de cuántos niños pobres hay en el mundo?

Actualmente, somos incapaces de ver detrás de nuestra realidad, de nuestro mundo.La avaricia y el egoísmo es el espejo de infinitas personalidades. Hemos crecido en un mundo en el cuál criticamos y no pensamos en otros valores y en otras carencias de miles y millones de personas, de niños y  no mostramos empatía hacia ellos porque vemos imposible estar dónde ellos están, vivir de esa manera y realizar todo tipo de trabajos con el único fin de subsistir. Y a todo esto, no le damos la mínima importancia.
Cada niño crece a base de trabajo, hacen todo lo que esté en su mano para sobrevivir a base de esfuerzo. Ellos  merecen una parte de todo lo que abunda de valor material en nosotros. Ellos sí necesitan todo eso que nosotros desperdiciamos, todo eso que vemos tan insignificante. Especialmente para ellos sería como un gran tesoro, porque creemos que no tiene nada de valor, y sí,  verdaderamente si lo tiene.
Lo que sí me consuela, es que hay miles de personas aún dispuestas a ofrecer con carisma parte de su adquisición económica, aunque ni siquiera hace falta. Basta con el más mínimo detalle, eso que nos sobra y ya no nos sirve. Con tan sólo lo mas mínimo puedes provocar la sonrisa de un niño y sentirte satisfecho por aportar lo suficiente para ellos. Si todos hiciéramos lo mismo, se habría movido cielo y tierra por ver un poco de igualdad y felicidad en esas personas que tanto la necesitan. ¿ No merece la pena quizás?


No hay comentarios:

Publicar un comentario